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PRÁCTICA NACIONAL DE REFERENCIA
“Educar en Vendimia” es un programa que contribuye a concientizar sobre el trabajo infantil en los viñedos mendocinos durante la época de cosecha, y a favorecer a la niñez rural de la localidad de Tupungato, situada a 80 kilómetros al Sudoeste de la capital mendocina.
Del programa participan entonces organizaciones sociales, cámaras empresarias, algunas bodegas, consultoras privadas y el municipio de Tupungato, quienes a su vez articulan acciones con la Red Nacional de Empresas Contra el trabajo Infantil (CONAETI).
Esencialmente, la iniciativa apunta a favorecer el trabajo del cosechador con hijos, haciendo foco en la promoción del desarrollo integral de esos niños. Para ello, se realizan distintas actividades recreativas, artísticas y deportivas dirigidas a más de 70 niños -de entre 2 y 14 años de edad-, hijos de los cosechadores.
Los cosechadores, tanto mujeres como hombres, normalmente concurren con sus hijos a los lugares de trabajo, ya que carecen de la oportunidad de dejarlos al cuidado de adultos responsables. Generalmente, los niños terminan ayudando a sus padres en la cosecha y corren serios riesgos por permanecer en las fincas.
De este modo, de “Educar en Vendimia” participan Bodegas Chandon, Alco-Canale, Bodegas Catena Zapata y Shirley Hinojosa, la Subdirección de Deportes y Recreación de la Municipalidad de Tupungato, Consultora Unitiva, la Dirección de Niñez y Adolescencia y la Secretaría de Deportes de la Provincia de Mendoza.
Gustavo Baldoni, miembro de Valos y ejecutivo de Chandon, explica: “En el marco de su estrategia de Responsabilidad Social, Bodegas Chandon ha iniciado por cuarto año consecutivo el Programa Educar en Vendimia, que constituye una solución integral a los riesgos asociados a la permanencia de niños en fincas, así como al problema del trabajo infantil”.
“Este es un programa socio educativo de gestión público privada (Estado-Empresa) basado en la corresponsabilidad de todos los actores involucrados, a fin de evitar estos inconvenientes y, sobretodo, el trabajo infantil, desarrollando una solución integral a este problema, para salvaguardar los intereses del cosechador y sus hijos”, puntualizó.
Mediante un convenio de colaboración entre el Municipio de Tupungato y las empresas involucradas, que aportan al financiamiento del programa, se contribuye a que los cosechadores y trabajadores rurales con hijos puedan realizar sus labores sin riesgos.
Martha Ribó y Claudia Crisafulli, responsables de Unitiva (la consultora vinculada a la iniciativa), explicaron los alcances y beneficios de la erradicación del trabajo infantil. “Creemos que el comportamiento socialmente responsable y comprometido por parte de las empresas y de las organizaciones de la comunidad, constituyen el punto de partida y el impulso necesario que configurará el diseño estratégico para llevar acciones en conjunto, que concreten la Responsabilidad Social Empresaria (RSE), dentro y fuera de la empresa”, dijo Ribó.
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